Universidades públicas realizan acciones solidarias durante la cuarentena

Universidades públicas de todo el país llevan adelante campañas solidarias como entrega de alimentos y fondos solidarios, entre otras acciones, con el objetivo de ayudar a afrontar las necesidades y las consecuencias económicas no deseadas -tanto de las y los estudiantes como de las comunidades- que trajo la pandemia por el coronavirus.

Entrega de provisiones a los más necesitados

Desde el comienzo de la cuarentena, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) entregó bolsones de mercadería a las alumnas y los alumnos que viven en las residencias estudiantiles y no pudieron regresar a sus hogares. Desde la institución confirmaron que son 40 los jóvenes que están en esta situación, además de 14 estudiantes de intercambio, que se alojan en 29 departamentos del complejo habitacional universitario. Las bolsas incluyen mercadería no perecedera, verduras, frutas, lácteos y huevos. Además de esta acción, la universidad duplicó la capacidad de WiFi en estas residencias para que los alumnos puedan estudiar de forma virtual.

De manera similar, el equipo de la Secretaría de Asuntos Estudiantiles de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) entregó cajas de alimentos no perecederos a estudiantes que viven en los albergues de la institución y que en épocas normales asisten al comedor universitario. Previo a esto, a través de lo que se llamó “Operación Retorna a tu casa”, la institución trasladó a sus lugares de origen a los alumnos que habían quedado varados en las residencias debido al Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO).

Por su parte, la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) viene realizando una campaña solidaria, mediante la cual recepciona donaciones de alimentos no perecederos, artículos de limpieza y agua mineral, los cuales son distribuidos en diferentes zonas vulnerables. Esto se suma a las producciones propias de alcohol en gel y jabones antibacteriales que también se distribuyen entre los distintos municipios de la provincia.

Autoridades y trabajadores aportan para crear fondos solidarios

Desde el inicio de la pandemia, las universidades nacionales de La Pampa (UNLPam), San Juan (UNSJ) y Hurlingham (UNAHUR) crearon Fondos Solidarios, a través de aportes de autoridades y trabajadores para ayudar a sus propios estudiantes que se ven afectados económicamente o para colaborar con la población más vulnerable.

En el caso de la UNLPam, este fondo se creó con un aporte inicial de más de 1 millón de pesos, obtenidos de un porcentaje de los sueldos de marzo de funcionarios del rectorado y de las seis facultades, y está abierto para donaciones voluntarias adicionales. Lo recaudado fue destinado principalmente a la adquisición de alimentos para estudiantes de esa casa de altos estudios que se vieron imposibilitados de trabajar, tanto ellos comos sus familias, debido a la emergencia sanitaria.

La UNAHUR, por su parte, recaudó la misma cantidad de dinero durante el período mayo-septiembre, a través del aporte mensual voluntario de autoridades y trabajadores/as de la institución y está orientado a la entrega de alimentos no perecederos y artículos de limpieza para merenderos, comedores, clubes y ollas populares del distrito y también para integrantes de la comunidad educativa que lo necesiten. Hasta la fecha, se entregaron 13.440 kg de alimentos a sus propios estudiantes y 3.200 kg a comedores. “Que la universidad tenga la posibilidad de acompañar y mitigar parcialmente esa situación de vulnerabilidad es algo que no podemos esquivar” comentó el vicerrector a cargo del rectorado, Walter Wallach.

A la vez, la UNSJ creó un Fondo Especial Voluntario con un porcentaje del sueldo de algunos funcionarios. Con el mismo, alcanzó para pagar dos ayudas económicas de 3 mil pesos mensuales en mayo y junio a 160 estudiantes. También, se tramitó la entrega de bolsones de mercadería y kits de limpieza y se otorgaron becas de conectividad a aquellos estudiantes que no tenían posibilidad de acceder a datos para tomar clases virtuales.

Alimentos súper nutritivos

Desde 2007, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) lleva adelante una planta de alimentos nutritivos junto al Banco Credicoop, en la que producen y distribuyen raciones de comida a la comunidad e incluso al exterior durante época de catástrofes. A partir de la emergencia originada por el COVID, intensificó su producción y distribuyó 270 mil raciones de alimentos a ocho ciudades de la provincia de Santa Fe, a partir del trabajo articulado con instituciones del Estado. Al respecto, el rector Enrique Mammarella indicó que “la decisión de intensificar la producción de alimentos de gran eficacia nutricional, responde al compromiso social y al alto grado de involucramiento que la universidad tiene en este contexto de emergencia sanitaria, económica y social”.

A la vez, estos productos nutritivos comenzarán a ser fabricados y distribuidos en la Patagonia argentina, a partir de un convenio firmado con la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), que producirá el nutritivo guiso de lentejas en la Planta Piloto de Alimentos Sociales que la universidad tiene en la localidad de Villa Regina -con capacidad para producir 150 mil raciones mensuales- y será distribuido a sectores vulnerables de las provincias de Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y, claro, Río Negro.

Por su parte, voluntarios del Departamento de Ingeniería Química y en Alimentos de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), con la colaboración del Banco de Alimentos ‘Manos Solidarias’ y distintas empresas y particulares de la región, reabrieron su planta panificadora y comenzaron a fabricar y distribuir pre pizzas de pescado en comedores comunitarios para colaborar en la emergencia sanitaria. Además, brindan asesoramiento a escuelas de gastronomía, panaderías, e inclusive a particulares, para que comiencen a fabricarlas. La idea de desarrollar este producto altamente nutritivo surgió años atrás para fomentar un mayor consumo de pescado en la región.

Asesoramiento gratuito en derechos

Además de la entrega de provisiones, las universidades públicas realizan también otras acciones solidarias para los más necesitados. Como ejemplo, la Universidad Nacional de Cuyo puso en marcha un servicio de voluntariado jurídico, en el que un grupo de abogados graduados de la Facultad de Derecho responden a las necesidades y dudas de la comunidad en torno a los cambios normativos originados como consecuencia del aislamiento. Esta iniciativa amplía el servicio que ya ofrecían los Consultorios Jurídicos de la misma facultad, en los que se realiza una prestación gratuita para toda la población.